Visitas

Friday, August 6, 2010

A Tope

Hoy es uno de esos días en que me siento fatal y no sé exactamente las razones, al salir de casa hoy sentí mucha tristeza, una especie de vacío.. he vuelto a pensar hacia donde voy, en que camino estoy, si llevo la ruta adecuada o debo cambiar de dirección...

Tengo la certeza de que no soy la única persona que ha pasado por momentos de tanta confusión, que llevan a uno a los más recóndito de nuestros pensamientos.

A propósito hoy concluí la lectura de un libro de Isabel Allende (Paula), donde ella describe toda la tristeza y la amargura que vivió con la enfermedad y muerte de su hija.  además hace un recuento de su vida, sus padres, abuelos y la historia de Chile, especialmente la época en que cayó a traición su abuelo ex presidente Salvador Allende y el inicio del gobierno de terror de Augusto Pinochet.  Entre tantas cosas relata de su salida apresurada de Chile ya que había recibido amenazas de muerte, así fue como fue a parar a Venezuela donde luego se reunió con su familia.

Que tiene que ver todo esto con los sentimientos que yo expresaba en las primeras lineas, pues que ella se sentía desfallecer ya que llegó a aquel país donde debía empezar desde cero, donde sus años de experiencia y sus saberes no le valían de nada, porque no conocía a nadie, porque todo era diferente.  Su trayectoria de periodista, de escritora de obras de teatro, de humorista en la T.V. no parecían surtir efectos cuando depositaba montones de solicitudes de empleo.

Me resulta imposible no identificarme con esa etapa vivida por ella, pues yo no estoy tan lejos de esa realidad, aunque claro con la diferencia de que nadie me obligó a salir de mi país, sino que fue una decisión meditada y planeada.  Pero la esencia de lo que quiero resaltar es que todos los que salimos de nuestros países con un montón de sueños e ilusiones tenemos que enfrentarnos y chocar con una realidad  a veces cruda, la falta de oportunidades y las desventajas no hacen replantearnos el camino, las estrategias, el trayecto tanto a nivel social, profesional, económico como  espiritual.  

Lo más importante es no perder la esperanza, confiar en nosotros y en Dios, seguir luchando por lo que soñamos, o simplemente volver a soñar. Y sobre todo tener presente que el ser humano por naturaleza ofrece cierta resistencia al cambio, por eso todo cambio es dificil, ya que requiere adaptación.
Sussy Feliz :)




Tuesday, June 22, 2010

El Tiempo No Espera


Esta mañana estaba en la parada de autobuses, mientras esperaba comencé a leer una revista que pocos minutos antes me habían regalado dos señoras testigo de Jehová, el tema principal era sobre el estrés y cómo este afecta nuestra salud.  A propósito del tema, en la parada había un señor que parecía algo estresado.  Estuvimos allí poco menos de 10 minutos y en ese transcurso de tiempo observaba como él miraba el reloj, daba pasos de un lado para otro e intentaba atisbar la llegada del autobús, para ser más precisa en tres ocasiones se puso en medio de la calle para obtener una visión más clara y confirmar si ya estaba llegando el bus.  Arriesgaba su seguridad porque quería llegar a algún lugar. ¿Vale la Pena?
Las actuaciones del caballero junto a la lectura que estaba realizando, me hicieron reflexionar un poco sobre cómo nosotros actuamos de manera apresurada, contra reloj, sin tomar en cuenta que muchas veces por más que nos impacientemos no vamos a lograr cambiar la situación, sólo conseguimos estresarnos e incomodarnos a cambio de nada. Pensé cuántas veces he salido de casa pasada de hora para cumplir algún compromiso, porque me he distraído en una que otra cosa, y luego pretendo llegar a tiempo, aunque ello conlleve correr para alcanzar el autobús que a veces logro abordar y a veces no, encima me enojo por que el conductor se ha ido sin mí.
 Es irónico, nos retrasamos y luego nos incomodamos con otros que no tienen nada que ver. ¿Es que no nos damos cuenta de que el tiempo corre sólo, a su ritmo, que nada le incomoda, que se pasea en nuestra cara sonriendo y silbando su autonomía? No podemos correr tras él, es difícil alcanzarle, tocarle, reprocharle. Lo mejor sería ir sonriendo y cantando como él lo hace, con la diferencia de que a nosotros sí pueden reprocharnos y alcanzarnos, que nosotros sí nos enfermamos, nos sofocamos y rabiamos entre otras cosas, por lo que es preferible organizarnos en función del tiempo que tenemos disponible y evitar complicaciones innecesarias.
El tiempo no espera.
Ni al tiempo ni la  hora se atan con soga :)
 Sussy Feliz

Wednesday, April 21, 2010

Una Linda Experiencia

Pasaban las 9 de la noche y  luego de un desacuerdo conyugal, como puede suceder en toda pareja, decidí irme a la cocina a preparar la cena. Una vez allí, entre el picor de la cebolla y el olor a ajo y verduras empecé a sentirme relajada, como si flotara en un ambiente, diría yo “Espiritual”. De repente comencé a pensar en aquellos años de mi adolescencia cuando andaba en los caminos de la fé. Empezaron a llegar a mi memoria las letras de himnos de adoración que en aquel entonces cantaba; y empecé a cantar:
Santo, Santo, Santo
Mi corazón de adora,
Mi corazón , sabe decir
Santo es Jehová.
Este himno en particular me hizo recordar mi visita a un culto en una pequeña capilla ubicada en algún lugar del barrio Palmarito hace más o menos 13 años. Recuerdo que estaba allí en una cadena de oración,  y con mis ojos cerrados sentí un agradable aroma que asociaba con el pastor Sucre, al abrir los ojos vi que él estaba allí, se había agregado a la cadena, había llegado de los Estados Unidos y nos sorprendió allí. Sucre  era alguien muy importante para mí, lo quería en demasía, me trataba como a una hija suya, con tanto amor; y no quiere decir que ya no le quiera, sino que el tiempo, las circunstancias, la vida nos ha desconectado. En realidad sigue siendo mi pastor.
Luego comencé a cantar:

Hay dos huellas en la arena, dibujadas a tu lado
Y al caminar por la arena, cuatro huellas van quedando
Pero al llegar la tristeza y el dolor, tan solo quedan

Dos huellas que son de Cristo dibujadas en la arena
Dos huellas que son de Cristo, que en sus brazos, hoy te lleva

No estés triste mas, porque Dios toma tu carga hoy
no te aflijas más, deja todo en las manos de él
El señor Jesús, quien te llevará en sus brazos , y
También llevará todo, todo, tu sufrir

¡Qué hermosas letras! Y eso que algún error debe haber, ya que no la recordé en su totalidad. Recuerdo que me encantaba escuchar a mi prima Alfonsina cantando esta canción, con esa voz alta y melodiosa. ¡Cuántos recuerdos bonitos tuve anoche! Pensé en personas con quienes compartía en aquellos tiempos, en especial Adolfo Ferreras, me quería mucho, y yo a él (en paz descanse), siempre cantaba el himno “Más allá del Sol”, Luis Manuel, Kenia, Nancy, Saíra mi amiga del alma desde entonces.

En ese lapso de tiempo en que me extrapolé al pasado, sentí una tranquilidad de seda, sentí el amor de Dios en mí, sentí ganas de acercarme a él, pues aunque neguemos esa realidad, mientras más buscamos de Dios más felicidad y paz tenemos.

Unas horas más tarde me quedé pensando en los extraña que me sentí, y recordé que esa noche, para mí casi las 10 p.m., eran casi las 4 p.m. en mi país, y en esos momentos mi familia estaba reunida orando y cantando al señor, a la vez que se oficiaba un culto  por el cumple mes de  la muerte de mi tío Santiago.

Todavía estoy pensando si de alguna manera pudo haber alguna conexión, no lo sé, parece poco probable, quizás se trata de una extraña coincidencia.

Sussy F.

Salmos 121
Alzaré mis ojos á los montes, De donde vendrá mi socorro.
Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.
No dará tu pie al resbaladero; Ni se dormirá el que te guarda.
He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda á Israel.
Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra á tu mano derecha.
El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.
Jehová te guardará de todo mal: El guardará tu alma.
Jehová guardará tu salida y tu entrada, Desde ahora y para siempre.

AddThis

Bookmark and Share