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Tuesday, June 22, 2010

El Tiempo No Espera


Esta mañana estaba en la parada de autobuses, mientras esperaba comencé a leer una revista que pocos minutos antes me habían regalado dos señoras testigo de Jehová, el tema principal era sobre el estrés y cómo este afecta nuestra salud.  A propósito del tema, en la parada había un señor que parecía algo estresado.  Estuvimos allí poco menos de 10 minutos y en ese transcurso de tiempo observaba como él miraba el reloj, daba pasos de un lado para otro e intentaba atisbar la llegada del autobús, para ser más precisa en tres ocasiones se puso en medio de la calle para obtener una visión más clara y confirmar si ya estaba llegando el bus.  Arriesgaba su seguridad porque quería llegar a algún lugar. ¿Vale la Pena?
Las actuaciones del caballero junto a la lectura que estaba realizando, me hicieron reflexionar un poco sobre cómo nosotros actuamos de manera apresurada, contra reloj, sin tomar en cuenta que muchas veces por más que nos impacientemos no vamos a lograr cambiar la situación, sólo conseguimos estresarnos e incomodarnos a cambio de nada. Pensé cuántas veces he salido de casa pasada de hora para cumplir algún compromiso, porque me he distraído en una que otra cosa, y luego pretendo llegar a tiempo, aunque ello conlleve correr para alcanzar el autobús que a veces logro abordar y a veces no, encima me enojo por que el conductor se ha ido sin mí.
 Es irónico, nos retrasamos y luego nos incomodamos con otros que no tienen nada que ver. ¿Es que no nos damos cuenta de que el tiempo corre sólo, a su ritmo, que nada le incomoda, que se pasea en nuestra cara sonriendo y silbando su autonomía? No podemos correr tras él, es difícil alcanzarle, tocarle, reprocharle. Lo mejor sería ir sonriendo y cantando como él lo hace, con la diferencia de que a nosotros sí pueden reprocharnos y alcanzarnos, que nosotros sí nos enfermamos, nos sofocamos y rabiamos entre otras cosas, por lo que es preferible organizarnos en función del tiempo que tenemos disponible y evitar complicaciones innecesarias.
El tiempo no espera.
Ni al tiempo ni la  hora se atan con soga :)
 Sussy Feliz

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