Habíamos planeado ir allá un par de días antes, por supuesto que no salimos a la hora acordada, como es natural en nosotros, los dominicanos :). Nos fuimos tarde y con la resolulción de cocinar un "sirup", lo que al final se convirtió en casi un salcocho, gracias a los ingredientes que conseguimo con la Sra. Nana. Pollo y plátanos en manos comenzamos a cocinar, y a medida que avanzaba, fuí entrando en confianza con Nana, una señora muy dulce, educada y me atrevería a decir que refinada, por sus gestos y la expresión de su rostro al emitir muy elocuentemente una idea.
Por fin casi a las 2 de la tarde pudimos servir el "sirup", que provocó en algunas personas una limpieza de los inyectores de su garganta, al probar un tabasco que pica como ningún otro, tos, lágrimas y hasta mocos :) empezaron a salir.:)
Luego de reposar, de un juego de dominó y otras historias, iniciamos el viaje hacia la parte más
alta, para contemplar el maravilloso paisaje ofertado por las montañas. Realmente un camino pedregoso e incómodo, sin embargo el llegar a la cima compensa el sacrificio. Desde lo alto pudimos observar el maravilloso contraste de las montañas, cielo, mar, laguna, fincas.... y sentir la brisa fría, el sonido solemne de la paz, disfrutar del encanto de la naturaleza. Quién no desearía tener una casita allí arriba eh?, para contemplar cual belleza y perderse del ruido citadino, disfrutar de la armonía de lo natural..... Me quedé realmente fascinada, y confiando en poder regresar allí para relajarme, ah y tomarme muchas fotos como lo hice, con la asistencia de un buen fotógrafo como el que conseguí ese día....:)
Sussy Carolina Feliz
